Brote de ébola en RDC y Uganda

La Organización Mundial de la Salud declaró emergencia de salud pública el 17 de mayo de 2026 debido a un brote de ébola que está ocurriendo en República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. Este brote se confirmó el 15 de mayo; sin embargo se cree que el primer caso se dio desde el 24 de abril, y hasta el momento se cuentan más de 550 casos y han muerto 132 personas. El virus del ébola tiene 5 variantes, y este brote en particular está siendo causado por la variante Bundibugyo, que no tiene vacunas ni tratamiento aprobados.
Los síntomas de la infección por el virus del ébola empiezan con fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares, seguidos de náusea, vómito y diarrea, que son comunes a varias enfermedades endémicas de la región, como la malaria o la tifoidea, lo que dificultó la rápida identificación de este brote, aunado a que la mayor parte de las pruebas rápidas fueron diseñadas para la variante Zaire, que es la más común, no para la variante Bundibugyo y eso puede disminuir su sensibilidad para detectar casos positivos. Además, los brotes de ébola usualmente empiezan en regiones bastante remotas de África, donde puede no haber ni siquiera equipo médico ni de laboratorio para tomar muestras, y se tienen que recorrer distancias que pueden tomar días.
La transmisión no es sencilla y requiere de contacto directo con secreciones de la persona infectada como sangre, sudor, saliva, heces, etc. En las regiones de África donde usualmente ocurren brotes de ébola tienen prácticas funerarias que incluyen que la familia bañe al cuerpo del difunto y ellos mismos se bañen con esta agua, y esas circunstancias hacen que aumenten los contagios.
A pesar de que este brote de ébola por ahora no representa un riesgo de pandemia, sí es una emergencia de salud pública porque puede diseminarse más, no solo en RDC, sino extenderse también en Uganda y afectar otros países como Sudán del Sur que comparte frontera con RDC. Esto se suma complicaciones como los conflictos armados en la zona y que existe una falta de recursos económicos a nivel institucional debido a que en el pasado Estados Unidos era el país que aportaba más recursos económicos para frenar esta clase de brotes junto con la Organización Mundial de la Salud, y la administración actual de este país decidió recortar de manera importante los recursos para ayudar al exterior y para la Organización Mundial de la Salud en general.
Debemos estar pendientes de la situación para estar enterados, pero no para entrar en pánico por esto, seguramente veremos noticias de que médicos o voluntarios de otros países se infectaron o viajaron y causaron contagios en otro lugar, como vimos en 2014 con algunos casos en Europa, pero mientras no veamos transmisión comunitaria de este virus fuera de la región afectada, no podemos hablar de un problema a nivel global.


