¿Quiénes deben vacunarse contra el sarampión?

Por fin ha empezado a implementar una campaña de vacunación contra el sarampión; sin embargo solamente se están vacunando a personas de entre 10 y 49 años ¿por qué?

Para empezar, recordemos que la vacuna del sarampión, paperas y rubéola se aplica a los 12 meses de edad para su primera dosis, y un refuerzo a los 18 meses. Entonces, los niños menores de 10 años y mayores de 18 meses con su esquema completo no necesitan un refuerzo pues se encuentran protegidos por la vacuna; pero si no tienen ninguna dosis o si su esquema está incompleto, definitivamente sí deben vacunarse.

Las personas de entre 10 y 49 años vivimos en la época dorada de la vacunación y cuando México era un país libre de sarampión; es por ello que, además de las vacunas que nos administraron, seguramente nunca nos hemos encontrado con este virus y por ello se recomienda que nos administren un refuerzo, por si la memoria inmunológica que creamos está deteriorada o dejó de existir.

¿Quienes no deben vacunarse?

La vacuna no se recomienda a menores de 6 meses pues en bebés de esta edad no tiene la eficacia adecuada.

Esta vacuna viene además con los virus de paperas y rubéola. Usualmente a las personas embarazadas se les sugiere que se apliquen vacunas para transmitir anticuerpos a sus bebés pasivamente; sin embargo esta es una excepción. El virus de la rubeola puede causar abortos si se adquiere en las primeras 12 semanas del embarazo o malformaciones congénitas si se adquiere después. Entonces, personas embarazadas o con planes de embarazarse en los siguientes 30 días no deben vacunarse.

Personas con su sistema inmune deprimido como pacientes con cáncer, personas con VIH que no tienen carga viral indetectable, personas que consumen medicamentos que deprimen el sistema inmune (consulta con tu médico si tus medicamentos contraindican esta vacuna), o personas con alguna inmunodeficiencia no deben vacunarse, pues su sistema inmune podria no poder combatir el virus en la vacuna aunque esté atenuado.

Los adultos mayores de 50 años podrían vacunarse sin problema; sin embargo, como ellos seguramente en su niñez tuvieron sarampión o fueron vacunados pero convivieron con otros niños con sarampión, es probable que su sistema inmune esté lo suficientemente estimulado como para no requerir un refuerzo.

Si tienes cualquier duda, acude a tu médico y si tienes la oportunidad de aplicarte un refuerzo, hazlo, vale la pena.