¿Rusia crea vacuna contra el cáncer?

Hace algunas semanas, diversos medios reportaron que Rusia había creado una vacuna contra el cáncer (Pembroria) y que el primer país en aprobarla para comercialización fue Vietnam ¿Es cierto esto?

De primera mano, podemos decir que la información no refleja correctamente lo que realmente pasó, así que vamos a analizarlo punto por punto:

  • ¿Rusia creó una vacuna? De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las vacunas activan las defensas naturales del organismo para aumentar la resistencia a infecciones específicas y preparan al sistema inmunitario para que produzca anticuerpos, como ocurre cuando nos exponemos a una enfermedad. Hablando de Pembroria, éste es un fármaco, específicamente anticuerpo llamado Pembrolizumab, que se administra a una persona que ya tiene una enfermedad; es decir, no activa las defesas del cuerpo ni prepara a sistema inmune para producir anticuerpos, sino que ya es un anticuerpo en sí con el objetivo de curar; por lo tanto no es una vacuna, sino un tratamiento.
  • ¿Pembroria sirve para tratar el cáncer? Sí, este medicamento ha demostrado eficacia para tratar algunos tipos de cáncer de pulmón, de vejiga, de riñones, de esófago, de mama, melanomas, entre otros; sin embargo, no es eficaz contra todos los tipos de cáncer y su efectividad depende de las características moleclulares de cada tumor ya que actúa bloqueando vías metabólicas que son aprovechadas solo por algunos tumores.
  • ¿Es esto algo novedoso a nivel mundial? No. Como ya mencionamos, Pembroria es un fármaco cuyo nombre científico es pembrolizumab, y fue originalmente creado por la compañía farmaéutica Merck y aprobado por la FDA de los Estados Unidos en el año 2014 con el nombre comercial de Keytruda. Lo que Rusia creó y Vietnam aprobó fue una versión genérica del fármaco.

En conclusión, Rusia no creó una vacuna contra el cáncer; lo que hizo fue fabricar una versión genérica de Pembrolizumab, un anticuerpo que ya se usa para tratar algunos tipos de cáncer desde 2014, y Vietnam aprobó la comercialización de este medicamento genérico. Esto no carece de mérito; lograr la aprobación de versiones genéricas de medicamentos implica que tuvieron que demostrar que tiene una eficacia similar al medicamento de patente y permite que los pacientes tengan acceso a tratamientos cuyas versiones de patente son mucho más caros.